Que nos definen, que nos hacen reconocernos al vernos reflejados en un espejo.
Dos palabras: nuestro nombre.
Dos palabras: nuestro nombre.
Yo no estoy loco, lo soy. La diferencia radica en que lo primero es transitorio, mientras que lo segundo es algo permanente.
Nunca pude derramar una lágrima por ti, así que llegué a la conclusión de que ya no había nada por lo que mereciera la pena llorar.
La atadura de un nombre es el mayor mal del hombre.
Al caer, no tengas tanta prisa por levantarte y piensa, aunque sólo sea un momento, el mejor método para no volver tan pronto al suelo.
Lo malo de vivir en un sueño es que, tarde o temprano, acabas por despertarte.
Eres verdaderamente idiota tratando de abrir tu corazón a alguien que desde hace tiempo, lee en él tus sentimientos con tanta claridad como si fuese un libro abierto.
Lo único que te frena ante las adversidades es tu propia indeterminación.Con un principio y sin un final, recuérdalo.
No hay luz al otro lado del túnel, algún gilipollas la ha apagado y nos toca a nosotros llegar al otro extremo para encenderla.
Las cicatrices no serán nada más que una insignificante marca a los ojos de muchos; un recordatorio de lo que representan, como la retorcida moraleja de una fábula grotesca.
El problema que surge tras organizar algo es que nada se desarrolla según lo planeado.
Eres incorregible, a pesar de lo mal que lo pasases y de lo mucho que te doliese, lo único que haces al recordarlo es esbozar esa sonrisa tan carismática y limitarte a murmurar que pudo haber sido peor.
Recuerda que incluso un lobo solitario tiene una manada.
4 opiniones y críticas:
No suelo identificarme por nombre, ya te explique una vez que a veces incluso cuando me llaman por el me sobresalto y dudo por un segundo de por quien preguntan. Así que no, por una vez mi adorado lobo solitario, te voy a llevar la contraria diciendote que no considero que sea nuesteo nombre lo que nos define. Te quiero.
Y.
Yo soy mi nombre y mi nombre soy yo. ¿Habéis probado a decir vuestro propio nombre en voz alta si razón aparente?
En el mar que son las palabras y la comunicación, saber que existimos y que estamos, aunque sea por un puñado de letras o fonemas, resulta reconfortante.
Yo no sería yo sin mi nombre.
Pues sí, es curioso como algo tan tonto nos identifica y nos individualiza frente al resto de las cosas... esta entrada, aunque parezca que no, da para pensar bastante.
Dos palabras que según quien las pronuncie pueden sonar como algo bonito o como casi un insulto... hay gente que las odia, otras que no paran de escribirlo... he de decir que me encanta mi nombre (el verdadero claro)... me gusta ^^ una buena reflexión
Publicar un comentario en la entrada